ORGANIZA

II CONGRESO DE LA PRENSA MUSICAL

12 DE MARZO DE 2026

10:00-17:00H

SEDE AIE

(C/ DE TORRELARA 8, MADRID)

ORGANIZA

II CONGRESO DE LA PRENSA MUSICAL

12 DE MARZO DE 2026

10:00-17:00H

SEDE AIE

(C/ DE TORRELARA 8, MADRID)

El II Congreso del Periodismo Musical PAM, celebrado el jueves 12 de marzo en la madrileña sede de la AIE (patrocinadores junto a la Fundación SGAE y AGEDI), ha vuelto a reunir a periodistas, comunicadores y profesionales de la industria con el objetivo de pensar colectivamente el presente y el futuro del oficio y reforzar la conciencia de grupo, subrayando que el sector gana fuerza cuando actúa de manera colectiva.

Si la primera edición sirvió como una toma de contacto con los principales problemas de la profesión -abordando el diagnóstico actual, la realidad del periodismo musical fuera de las grandes ciudades, los modelos de financiación y sostenibilidad o la necesidad de reivindicar un periodismo musical de calidad-, también abrió debates fundamentales sobre la memoria del oficio y sus desigualdades estructurales, preguntándose por qué sigue habiendo menos mujeres en la prensa musical.

Sobre esa base, este II Congreso del Periodismo Musical amplió su alcance con una ambición más analítica: radiografiar el estado del periodismo musical en 2026 y reflexionar sobre su lugar en un ecosistema en constante transformación. Fue un encuentro intergeneracional que reunió a cerca de un centenar de asistentes, entre quienes se encontraban responsables de las principales cabeceras musicales, además de muchos profesionales de medios generalistas e independientes o incluso estudiantes.

Se abordó el tema de la financiación. Por un lado, la pública, con la presencia del director general de Artes Escénicas y Música del Ministerio de Cultura, Javier Monsalve, y el coordinador en el Área de Programación de Acción Cultural Española, Pablo Álvarez de Eulate, quienes detallaron las diferentes líneas a las que medios y profesionales pueden acogerse. Como contrapunto, Dani Cabana, responsable del videopódcast El Último Acorde, expuso los diferentes mecanismos para financiar un proyecto con capital privado. La mesa generó un amplio debate entre los asistentes, que transmitieron las dificultades para optar a ciertas ayudas y pidieron nuevas vías de financiación.

Mesas, ponentes y horarios del I Congreso de la Prensa Musical:

Diagnóstico actual de la profesión
– Precariedad y profesionalización en el periodismo musical
– Saturación promocional
Ponentes:
Marta España (Rockdelux, NUEBO)
Carlos Pérez de Ziriza (El País, Efe Eme)
Diego Rubio (NUEBO)
Samantha López Speranza (Warp Magazine)
Modera: Manuel Pinazo (Muzikalia)

El periodismo musical en provincias
– ¿Hay vida más allá de Madrid o Barcelona?
⁠- Modelos de supervivencia
Ponentes:
Isabel Guerrero (Rockdelux)
Alberto Cortés (Era Magazine / Radio podcastera)
Raúl Julián (Mondosonoro Noroeste)
Javier Becerra (La Voz de Galicia)
Modera: Manuel Pinazo (Muzikalia)

Modelos de financiación y sostenibilidad
-⁠ ⁠La inversión publicitaria y su desinterés por los medios especializados
-⁠ ⁠Modelos alternativos: de las suscripciones al micromecenazgo
-⁠ ⁠El reto de la adaptación para la supervivencia (papel, podcasts, vídeo)
Ponentes:
Arturo Paniagua
Dani López (Mondosonoro)
Sara Morales (Efe Eme, Cadena SER)
Marta Salicrú (Radio Primavera Sound)
Modera: Sebas Alonso (Jenesaispop)

¿Qué puede enseñar la historia del periodismo musical español a las nuevas generaciones?
Ponentes:
Julio Ruiz
Diego A Manrique
José Ramón Pardo
Modera: José Manuel Sebastián (Radio 3)

 ¿Por qué hay menos mujeres en la prensa musical?
Ponentes:
Patricia Godes
Susana Monteagudo (eldiario.es)
Marisol Galdón
Lara Alcázar (MIM, El Salto)
Modera: Elena Cabrera (eldiario.es)

Reivindicar el periodismo musical de calidad
Ponentes:
Fernando Navarro (El País)
Santi Carrillo (Rockdelux)
Jordi Bianciotto (El Periódico)
Modera: Laura Pardo (RNE)

¿Qué puede hacer PAM por el periodismo musical?
– Propuestas / Premio Ruido
Ponentes: Espacio de debate abierto a los asistentes moderado por PAM

Uno de los puntos fuertes del Congreso fue la presentación de las primeras conclusiones del Estudio de la prensa musical, uno de los proyectos más ambiciosos de PAM, que está siendo elaborado por un grupo de investigación formado por Héctor Fouce (Universidad Complutense de Madrid), Fernán del Val (UNED) y David Álvarez (IE University). Un acercamiento sociológico a una profesión a la que se suele llegar como fan, colaborando por simple afición o a cambio de discos y pases de conciertos y festivales. Se analizó la precariedad que la atraviesa y la poca conveniencia de adentrarse en elaborados trabajos cuando el rédito es tan bajo; cómo incluso hay profesionales que aseguran que querrían decir ciertas cosas, pero saben que se meterían en problemas; factores que terminan convirtiéndola en algo más amateur que profesional. Cómo el clickbait nos hace pasar de gestores de la información a gestores de la atención.

Fue, como decimos, un pequeño acercamiento a un estudio que será presentado oficialmente el próximo otoño y ha venido acompañado por la firma de un acuerdo de colaboración de la asociación de periodistas musicales con la Universidad Complutense de Madrid, que podría ampliarlo a un Observatorio en el futuro.

La mañana concluyó con un coloquio que analizó el impacto de la inteligencia artificial en el periodismo musical. Una muy interesante charla en la que Diego Andrés Pérez (Agencia t2o), Borja Martín (Sympathy for the Lawyer), Enrique Zamorano (El Confidencial) y Asier Alonso (Dod Magazine) nos dieron muchas de las claves sobre la manera de interactuar con la IA, las alternativas a su uso e incluso cómo podemos usarla a nuestro favor.

¿Existe la crítica negativa o está extinguiéndose? ¿Es ese animal mitológico que vive en la selva y que rara vez se deja ver, como apuntaba Nando Cruz? Así arrancaba la mesa dedicada a analizar la importancia de la crítica en tiempos de excesiva benevolencia. A Cruz le acompañaban Joan S. Luna (Mondo Sonoro) y Eva Sandoval (Radio Clásica), además de José Manuel Sebastián, de Radio 3. Se incidió en que el periodismo debe ser intérprete cultural, no amplificador promocional. Algo que, por desgracia, se está perdiendo en favor de la inmediatez y los likes, cuando hace pocas décadas ser crítico y argumentarlo era parte del prestigio de los profesionales de la información.

El cierre del Congreso llegó con la presentación, por parte de la junta directiva de PAM, del Decálogo de la prensa musical. Una de las inquietudes surgidas en la parte final del primer encuentro, que pretende marcar una hoja de ruta y recibió el apoyo del público asistente.

Decálogo de la prensa musical:

1. Reivindicar la crítica como género argumentativo, no promocional.
2. Independencia editorial frente a la industria: no a las reseñas positivas pagadas (no somos influencers).
3. No aceptar presiones de envío previo de preguntas a ningún artista.
4. Retribución justa y condiciones laborales dignas: tarifas mínimas.
5. Exigir condiciones dignas a fotógrafos en los conciertos.
6. Uso ético de herramientas digitales e inteligencia artificial (acreditar el uso de IA).
7. Defensa activa de la autoría y los derechos de contenido (que la IA no se apodere del contenido de los medios).
8. Transparencia sobre conflictos de interés: declarar explícitamente cuándo existe una relación personal o económica con el artista.
9. Solicitar como norma que no se use el WhatsApp como medio de promo a agencias y sellos. No a la promoción invasiva.
10. Defensa del tiempo como recurso profesional: combatir la lógica de la inmediatez permanente.

Se incidió también en apoyar y fomentar la autocrítica gremial: el periodismo musical debe ser capaz de mirarse a sí mismo y señalar cuando un medio actúa con falta de ética. Desde PAM se destacará igualmente el trabajo hecho por diferentes profesionales de todo tipo de medios.

Más allá de un diagnóstico, el II Congreso del Periodismo Musical consolidó la idea de comunidad entre profesionales dispersos en distintos medios y territorios, subrayando que el periodismo musical continúa siendo un agente clave para contextualizar, preservar y dar sentido cultural a la música. Funcionó como un espacio de debate y reflexión sobre un sector que, en plena transformación tecnológica y económica, busca redefinir su papel. Pero, sobre todo, dejó patente la conciencia de grupo y la realidad de que, trabajando como colectivo, tenemos más fuerza.